viernes, 6 de febrero de 2009

Ana y Raul...


Parece que fue ayer, cuando en aquella habitación me envolvías en tu mundo, afuera hacia frio, las ventanas se opacaban y reflejaban la gente abrigada, nosotros adentro platicabamos de nuestro amor, las cobijas nos calentaban, pero no mas que aquellos corazones que latian al mismo tiempo como si fueran uno solo...

Siempre me contabas historias que me parecían divertidas, pero aquella era especial...

Te voy a contar una historia que sucedió hace mucho tiempo, "en un pueblo llamado San Valetin, ahi vivía una hermosa chica, que era la hija del hombre mas rico de aquel pueblo; su nombre era Ana y a diferencia de su familia, era una chica dulce y sencilla. Mucha gente la queria por que los habia salvado de palizas o de injusticias de parte de su papá, pero tambien habia mucha gente que la despreciaba por ser hija de quien era.

Una tarde, Ana paseaba por los terrenos de su padre y sin querer condujo a su caballo mas lejos de las propiedades de su papá, hasta llegar a un hermoso lago rodeado de flores. Ahi vió a un chico que llenaba unas cubetas con agua, a ella se le hizo raro no haberlo conocido antes, él, al sentir la presencia de alguien, volteó y la saludó.

Ella le pregunto que quién era y él le dijo que se llamaba Raúl y era hijo de unos campesinos que tenian sus tierras cerca del lago. Ana le preguntó porqué nunca le habia visto antes y Raúl le contestó que a sus padres no les gustaba ir al pueblo y por eso solo lo visitaban cuando necesitaban algo indispensable.

Platicaron un largo rato y Ana le dijo que no sabía cómo regresar a casa, él sonrió y la llevó hasta casa. Pasaron varios dias y Ana decidió ir a visitar a Raúl, le llevo algunas cosas y partio a verlo.

Raul la saludo y le ayudó a bajar del caballo, ella se sintió atraida por él y sintió como un pequeño dolor en el corazón, asi como las mariposas que tanto le describían sus hermanas y amigas, él le platicó de los libros que habia leido y ella escuchaba atenta cada una de sus palabras. Las visitas se fueron haciendo mas frecuentes, al grado que a Ana solo la veian por las mañanas y al anochecer. Al papá de Ana no le gustaba la ausencia de ella y le preocupaba que estuviera en malos pasos, asi es que le prohibió salir.

Ana desesperada fue a ver a Raúl y le contó la orden de su padre, él le dijo que no se preocupara, que él la amaba y siempre iba a esperar por ella, ella le contestó que tambien le amaba y que aunque no pudiera salir se lo demostraría... Le dijo que cada dia al atardecer encenderia una vela y la apagaria al alba... el le dijo que todos los dias el estaria esperando a que la encendiera y que no se iria hasta ver la luz de la vela. Ella lo abrazó y él la beso y le prometió amor eterno.

Todas las tardes, Raúl esperaba debajo de su balcón hasta que Ana prendia su vela, le regalaba una sonrisa y un beso, él entonces se iba. Una tarde el papá de Ana vio a un extraño chico que caminaba en dirección de su casa y se detenía justo debajo del balcón de su hija, El se dio cuenta del ritual de amor que hacian Ana y aquel chico, y su furia fue tal que al llegar con Ana la abofeteó y la insultó, mando llamar a la servidumbre y la trasladaron a otro cuarto donde la encerraron, Ana lloraba y suplicaba pero su padre no hizo caso de sus ruegos.

Al otro dia, como de costumbre, llegó Raul y notó que Ana no salía, espero hasta el anochecer.. pero Ana no salia, El padre de Ana vio gustoso como aquel muchacho desfallecia de cansancio y de dolor al ver que Ana no salía; paso unos dias y el papá de Ana siguió viendo al chico en el mismo lugar, como si nunca se hubiera ido.

El invierno ya habia llegado y a Raul no le importaba ni el frio, ni la nieve, ni si quiera el hambre. Ana lloraba y suplicaba por su amor. Pasaron unos dias y Raul no se movia ni un momento de su lugar, aquel era un invierno cruel para ambos jovenes, Un dia, cayo una nevada tan fuerte que Raúl quedo sepultado por tanta nieve y muerto por la pena de aquel amor. Ana apenas y respiraba y su papá penso que Raul por fin se habia cansado y se habia ido.

Ana regreso a su habitación, pero no podia ni si quiera caminar ya que estaba muriendo de dolor. Pasaron aquellas horribles tormentas de nieve y el sol hizo que la nieve fuera cediendo poco a poco. El 13 de febreo, Ana se levantó y prendió su vela.

Al dia siguiente encontraron la vela prendida y a Ana muerta en medio de la habitación, y al asomarse por la ventana vieron a Raúl congelado en medio de la poca nieve que quedaba.

El padre de Ana se arrepintió de haber hecho sufrir y ocasionar la muerte de aquellos enamorados, les prometió que velaria por todos los enamorados y que siempre estarian juntos, que aquel dia no seria de dolor si no de alegria, por que en el cielo ahora estarian juntos, y desde ese dia aquel pueblo tomo como suya aquella union de los chicos."

Esa noche, nos quedamos dormidos pensando que nuestro amor seria igual de eterno que el de Ana y Raul...

Esta historia me la contaron hace muchooooooooooooooooo tiempo:s por lo cual no me la supe completa, si alguien se la sabe completa me la puede pasar porfis??? los quiero.

8 comentarios:

Lord Vyzarro dijo...

con razon nunca me enrrede de nuevo en el amor jojojo es todo un martirio innecesario, por cierto te he dejado un borrador, pa que lo postees cuando quieras, y ya no te he visto por mis blogs, saludoss!!!!!

Gaby dijo...

Nunca habia oido esta historia Rouz, la verdad es que esta muy triste.
Espero que no te la hayan contado a la hora de dormir, pues de seguro te producian pesadillas. :)

Te deseo un bonito fin de semana.

Stéphane dijo...

Así "incompleta" esta bien bonita. Y el último pedazo (en morado) me puso nerviosa, pero padre.

Lulu... dijo...

Buenisíma historia!!
Nunca la habia escuchado o leido.
Me fascinó conocerla.
Besitos!

Aki dijo...

Rous:

tampoco yo la habia escuchado, linda pero triste.

es bella, y me recuerda a tanto

muy buen poste querida rous.

besos
bye

y espero que tu amor y el mio no sea tan tragico como el de ellos dos

an!ta dijo...

A lo mejor estaban destinados a ser el uno para el otro... por lo menos un tiempo, pero no no no que estres dificilmente la gente encuentra al amor de su vida y cuando cree que lo encontro y es feliz, alguien llega a regalrla... No es justo, pero bueno hay que arriesgarse.

Mientra tanto QUIERO UN RAUL!!!

Bella historia... Un abrazo

Mariana Alvez Guerra dijo...

Que bonita historia, esa es una lección para los entrometidos que a veces intentan separar a las parejas, con el amor nadie puede, ni siquiera la sombra de la muerte

Trovator dijo...

Triste historia... grandes amores y grandes pérdidas...